21 de mayo de 2012

¿Existen las constelaciones?

 «Permit yourself to drift from what you are reading at this very moment into another situation, another way of acting within the historical and psychic geographies in which the event of your own reading is here and now taking place; here, and now taking the place of other ways of making passionate and energetic connections between us. Imagine a situation that, in all likeli-hood, you've never be in." 
"Safety Curtain", de Cerith Wyn Evans.

¿Existen las constelaciones?, pero no comprendamos mal la pregunta, es una eminentemente política. Afino el lenguaje y reformulo: ¿si no existiesen los seres humanos, las constelaciones existirían? Vale la pena dudar y comenzar a pensar. Hay que inducir el diálogo. Existirían los puntos, luces de distintos colores y tamaños dependiendo desde donde se les vea. Pero las constelaciones no son eso sino ciertas líneas, ciertas relaciones que hacemos entre unos y otros puntos. Son descripciones -unas que escogemos por encima de otras- las que construyen las constelaciones, en un sentido son lo que las crea. Si no existiesen los seres humanos las constelaciones tampoco lo hubiesen hecho. Lo anterior en virtud de que jamás hubiesen sido descritas.

Ahora bien, quiero preguntar otra cosa. ¿Existen los maricas, los anormales, los desviados, los contra naturales? Algunos pueden decir que sí, otros que no. Los lenguajes construyen ontologías, y en mi ontología no hay nada de eso. Las descripciones que yo hago, las relaciones que yo valoro por encima de otras, no contienen esas palabras sino otras, resaltando otros rasgos, viendo un algo por completo diferente. En mi ontología hay personas homosexuales, infinidad de distintas personas, diferentes decisiones tomadas en la vida y diversas maneras de ver el mundo. Yo decido qué quiero ver en el mundo, puedo decidir con qué palabras describirlo y cómo establecer mi relación con él.

Pero no se necesita que los humanos dejen de existir para que las constelaciones desaparezcan. Si quisiéramos podríamos crear nuevas constelaciones, una nueva forma de leer el cielo. De igual forma en la ciudadanía democrática se da esto. En cualquier momento podemos reformular la bolsa de descripciones con las que nos desenvolvemos en el mundo.

5 comentarios:

  1. existen las constelaciones. también existen los homosexuales y todos los desviados, porque existe lo normal. y _para_ todo eso estamos en el mundo. también para lo contrario, o para lo otro, por suerte, como dice usted.

    pero es muy difícil.

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    1. Existen, sí. Curioso que depare en la palabra 'normal'. De doble filo esta. Aunque es un concepto que -creo- no se puede abandonar, sí creo que se puede ampliar. No que las descripciones se normalicen, sino que nuestro concepto 'normal' abarque cada vez más descripciones. Y sí: tremendamente difícil.

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    2. me gusta que haya comenzado diciendo que la pregunta es política (o sea, foucaultiana).

      hablo de la existencia de lo normal en los mismos términos. incluso quiero sugerir, como usted ya dice aquí, que es inevitable de que emerjan "normalidades" y hábitos de pensamiento que se inscriban en estas: hablar de "ampliar la normalidad" es un ejemplo de eso. por eso también es muy difícil.

      ante todo, considero imposible escapar de la arbitrariedad del lenguaje, de la cultura y de la historia humana. es imposible escapar de la tiranía del símbolo por más reflexivos que nos pongamos, por más distancia que tomemos. lo que sí suele pasar es que nos volvemos locos cuando encontramos otra forma de ver las cosas. casi nunca podemos volver a lo que veíamos antes. siempre se acaba viendo más de un lado que del otro, como en el pato-conejo de wittgenstein.

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    3. De acuerdo con lo que dice de lo normal. Lo que quería señalar oponiendo 'ampliar la normalidad' y 'normalizar', era un sentido en el que muchas cosas se pueden entender como 'normales' (esto es, descripciones que yo doy por normales, que estoy familarizado con eso), y otro sentido en que las cosas, familiares o no, se modifican (o se decide su rechazo o aceptación) teniendo en mente una idea de lo que es "normal".

      También creo que es imposible escapar de la tiranía del símbolo. (Ya que habla de Wittgenstein. En 'Conferencia de Ética' hay dos imágenes muy bonitas sobre esa 'tiranía del lenguaje': i) el lenguaje como taza de té, esto es: una taza que solo puede contener una taza, 'así se vierta sobre ella un galón' y) el intento humano de hablar de universalidad como ir de frente contra los barrotes de la jaula del lenguaje.) Al contrario, creo que esa presunción (de que sí podemos) llevan a muchísimos desaciertos políticos. También creo que esa idea puede llegar a hacer mucho daño a la academia y a la educación en general.

      Es bonito lo que escribe sobre cuando uno ve las cosas de una nueva forma. Esa sensación, también tener las expectativas de que eso pase, son cosas que considero muy deseables en la ciudadanía democrática. La idea de normalidad (estar parado en un lado) y la de estar sujeto al símbolo (no poder abstraerse a 'ningún' lugar) no riñen con esa expectativa por incluir nuevas descripciones. Al contrario, son su razón de ser.

      Cuénteme si no fui claro. Escribo rápido y uno nunca sabe.

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    4. bastante claro. solo quería agregar, porque creo que en eso no fui claro, que es imposible dejar de ver las cosas "de alguna forma".

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