17 de octubre de 2011

Un "ABC" de la reforma- Algunas ideas en torno a la Reforma Educativa

Introducción

Se hace necesario escribir algo sobre la Reforma a la Educación Superior (Ley 30 de 1992). Este es mi aporte a la discusión.

En aras de invitar al debate uno podría poner un nombre llamativo como "El ABC de la Reforma". Pero no se puede. Por un lado, el problema de la Educación Superior es un problema complejísimo y fundamental para la realidad de un país. Más de este país. Hablar de ABC presenta el asunto con una simplicidad perjudicial. Por otro lado, hablar de el ABC, la respuesta, es contrario a la propia idea de educación. No hay una sola respuesta. Es un constructo que tiene que moverse constantemente. Estas son sólo algunas ideas para el debate, algunas más que otras, pero todas condicionadas. En ese sentido el uso de comillas no es accidental.

Por supuesto, lo que estoy por decir lo digo desde un lugar. Sí tengo una visión de lo que debe ser la educación superior, también tengo una idea más o menos clara de lo que significa la Universidad (y más pública) en esa visión que tengo de educación superior (y de país). Espero que sin atender a ningún ismo, sino sólo a la consolidación de la democracia y a la búsqueda de sociedades más justas, se pueda entrever ese lugar desde el que hablo.

A las anotaciones que estoy próximo a hacer las atraviesa algunas premisas:

1. Se necesita una Reforma a la Educación Superior (en particular) con urgencia. La ley original ha generado un déficit constante y creciente en el Sistema que debe ser resuelto con urgencia.

2. La educación, en todos sus niveles, es una condición necesaria (aunque no suficiente), para la consolidación de la democracia. Países con educación de alta calidad suelen tener democracias consolidadas y deliberativas. Sin educación no hay democracia.

3. La Universidad, sobre todo la pública, es un motor de desarrollo, equidad, democracia y constante innovación. Su razón de ser, su objetivo misional, es fomentar el acceso democrático e igualitario al conocimiento y a la investigación. Fortalecer a la Universidad Pública es fortalecer la democracia y el proyecto de un país más justo. Hay otros tipos de educación superior, no sólo  la Universitaria, pero el fortalecimiento de la Universidad es fortalecer un elemento de la mayor importancia en el desarrollo del país.

4. Nadie juega a los dados con el Estado. El Estado colombiano, sus políticas económicas, políticas laborales, de inversión social, no carece de modelo. La explicitud de ese modelo, del país que imagina, se ve en las prioridades monetarias y de inversión. La educación, como prioridad del Estado, sigue siendo desplazada por otras prioridades que responden a otros modelos de nación. La pregunta es importante. El actual proyecto, aunque reconoce a la educación como derecho, le da un tratamiento de servicio público en la medida en que tiene que "fomentarlo" mas no garantizarlo. Esa obligación, la de garantizarlo, se sigue de darle a la educación (en todos sus niveles) el tratamiento de derecho fundamental. Cabría preguntarse qué tipo de país, de sociedad, de economía, tendríamos si hiciéramos de la educación un proyecto de Nación.

5. No se pide dinero porque sí. La Universidad, y en general la educación superior necesitan constantemente de más financiación. Se reconoce un principio de corresponsabilidad en el que la Universidad debe trabajar de cara al país. Que la Universidad, más que todo la pública, en todo el país, le haga una batalla frontal a la corrupción a su interior, así como a los gobiernos de administrativos burocratizados.

6. El sistema de educación superior hace parte del sistema educativo, entendido como las etapas de preescolar, primaria, secundaria y media vocacional. En todos los niveles mencionados se requiere una mayor inversión de capital social y financiero. Las reivindicaciones propias del sistema de educativo de una nación no deben entenderse como interés de unos grupos específicos, al contrario son un llamado a toda la sociedad en general para que se cuestione sobre sus metas y sobre cómo llegar a ellas. Los sobrecupos en los niveles básicos y de media vocacional exigen atención. De la misma forma, se debe invertir en herramientas de evaluación integrales que propendan al desarrollo de planes educativos de largo alcance. Fortalecer el sistema de educación superior desconociendo los niveles que lo anteceden generaría un cuello de botella dejando por fuera a los jóvenes que en el colegio no hubiesen alcanzado el nivel suficiente para ingresar al sistema de educación superior. Los retos de la educación básica y media vocacional (comenzando por exigir la obligatoriedad de ésta última) son similares y tan amplios como complejos. La alta calidad, la evaluación, las investigaciones, todo está dado para que se dé en Colombia un debate real e incluyente sobre la pertinencia de una gran reforma educativa.

Objeciones

No pretendo recoger todas las críticas que se le han hecho al proyecto. Expreso algunas que me parecen de particular importancia:

1. Tipología. La Reforma sigue sin ser clara con la tipología en el Sistema de Educación Superior en general y en las Universidades en particular. Se habla de Universidades de Alta Calidad, pero constantemente el término usado es "IES" (Instituciones de Educación Superior). Esto es problemático. La tipología, separar a las Universidades según ciertas características y darles un tratamiento diferenciado, es un elemento que fortalece las relaciones entre diferentes partes del Sistema de Educación Superior. Universidades de Investigación, Universidades con posgrados, Universidades de profesionalización, Institutos Tecnológicos, y la técnica, son entidades que tienen misiones diferentes. No todas tienen que cumplir las mismas responsabilidades y no todas tienen los mismos privilegios.

De tal tipificación de los estamentos del sistema de educación superior derivan muchos asuntos de vital importancia. Autonomía Universitaria, a quiénes, en qué términos, por qué motivos se les concede, Financiación, tipos de regímenes, capacidad de maniobra de las Instituciones de Educación Superior sobre sus presupuestos, niveles del saber, sistemas de evaluación, capital para investigación son algunos temas que se deben caracterizar partiendo del tipo de Institución a los que se refieren. La ausencia de tipificación, en la Reforma, se evidencia, en por lo menos dos casos: Primero: Al hablar de "autonomía" la predica de las "IES", no exclusivamente de la Universidad. Vale la pena recordar que la autonomía universitaria no es una característica que se predica de todo el sistema. Sólo las Universidades, por su Misión y su lugar en la sociedad democrática, tienen derecho a dicha autonomía (consagrada a nivel Constitucional). Segundo: Una línea de progreso atraviesa a la Reforma, se asume que es mejor que un Instituto Técnico pase a ser Universidad. En vez de eso la Reforma debe velar por el fortalecimiento de las diferentes Instituciones respetando su lugar y sus objetivos misionales.

2. Financiamiento I. El ICETEX se mantiene como un filtro que recibe aportes de las cabeceras municipales, del gobierno nacional, y también por aportes que enuncia la Reforma en sí misma. Detrás de eso está la tesis de que es mejor apoyar la demanda (directamente al estudiante) y no a la oferta (el sistema de Educación Superior en tanto sus instituciones). Incluso el fondo de Permanencia en la Educación Superior (organismo diseñado como subsidio para evitar la deserción) será manejado por el ICETEX. Primero, la tesis de que es mejor financiar la demanda deriva en que se apoya la cultura crediticia, no propiamente la educación superior. Un punto que refleja el lugar prioritario de la cultura crediticia en la Reforma, en vez de un interés real por el Sistema de Educación Superior, es que en la Reforma se proyecta la apertura de 600.000 cupos de los cuales la Universidad Pública recibirá sólo el 13%. Se propone que el resto de la demanda sea cubierto por instituciones privadas. Ninguna ley dirá que privatizará la Universidad Pública, sin embargo, la reforma actúa como un instrumento de privatización en la medida en que no propende por fortalecer lo público y sí brinda instrumentos para el crecimiento de lo privado. La cultura crediticia incrementa el gasto individual del estudiante que se endeuda y genera un cuello de botella en el que el de menos recursos no se puede endeudar ni pasar a la Universidad Pública (dadas condiciones de inequidad educativa desde la educación básica y media vocacional). Un instrumento que la reforma propone son créditos con 0% de interés. Dicha tasa preferencial beneficiará a los estudiantes de menos recurso. Surgen preguntas. Valdría la pena sacar las estadísticas sobre cuántas personas de escasos recursos tomará uno de esos créditos para estudiar en Universidad Privada. Aún y si fuera un número relevante, sigue habiendo el problema de la profundización en la cultura crediticia. El estudiante de Universidad Privada no debe ser indiferente con este asunto, ni pensar que su interés se debe limitar a "solidaridad" con el estudiante de Universidad Pública. Apuntarle al congelamiento de las matrículas en Universidades privadas, así como a una revisión en las tasas crediticias, son todas reivindicaciones legítimas y propias del movimiento estudiantil.

3. Financiamiento II. En ningún punto de la reforma está explícito el mencionado 10% proveniente del Sistema Nacional de Regalías para Ciencia y Tecnología (CyT). Esto toma sentido al tener en cuenta que en la norma que regula las regalías, se expresa que el mencionado 10% no pase directamente a los entes de investigación del Sistema de Educación Superior, sino a un comité de CyT diferente conformado por doce puestos. Seis de representantes del gobierno nacional y las autoridades regionales y seis representantes de universidades, cuatro de públicas, dos de privadas. Sin embargo, si uno confronta con el artículo 2 de la Ley General de las Regalías (Acto Legislativo 05 de 2011) se resalta el objetivo de dicho comité de CyT: "Los Fondos de Ciencia, Tecnología e Innovación (...) tendrán como  finalidad la financiación de proyectos regionales acordados entre las entidades territoriales y el  Gobierno Nacional". En ese sentido, el mencionado 10% de las regalías no va a Ciencia y Tecnología de las Universidades, pasa a un fondo en el que las Universidades tienen puesto, pero cuyos objetivos son de origen e interés gubernamentales. En este escenario hay dos salidas posibles. O bien la Universidad sólo será una voz dentro de un comité que decidirá en dónde invertir, o bien la labor investigativa de la Universidad estaría sujeta, dado el modelo de financiamiento, a los intereses de dichos comités. Lo cual iría en claro detrimento de la Autonomía Universitaria. Por la misma línea que lo anterior, vale la pena resaltar que COLCIENCIAS sigue siendo otro filtro en el país para financiar los proyectos de investigación. Sin desconocer sus avances en los últimos años, se requiere de un examen urgente y una reestructuración que por un lado blinde a la Institución a cualquier tipo de injerencia política, y por otro lado la ponga al nivel los más altos estándares en Instituciones de su tipo.

4. Financiamiento III. El presupuesto para la universidad pública es insuficiente. Las metas de la Reforma, aunque loables (quién no de sea más cobertura y calidad), son inalcanzables con el modelo de financiamiento que proponen. La universidad tiene gastos recurrentes y crecientes que la Reforma no contempla. En la medida en que la Universidad Pública no se fortalezca, los cuellos de botella en el acceso a la universidad pública (de nuevo, provenientes de cuellos de botella rastreables a la educación básica y media), y el crédito como única forma de acceso a la universidad privada, se fortalecerán. De nuevo, es una pregunta sobre el tipo de país que buscamos.

5. El Uso del PIB como indicador de los aportes del Estado a la Universidad pública. Es un tema para debatir si es correcto que un Estado (Social de Derecho) sujete los aportes a la educación al incremento del PIB (indicador de crecimiento económico). Aún y si se acepta como válido sujetar los aportes a la educación a un indicador de crecimiento económico, se deben traer a colación discusiones sobre si el PIB es el mejor indicador para medir dicho crecimiento.

6. Bienestar Universitario. La Reforma, en su artículo 74, enumera una serie de responsabilidades que las Universidades deben asumir en el Bienestar Universitario. Seguido a eso, en el artículo 77, dice que "al menos" el 2% del presupuesto de la Institución será destinado a Bienestar Universitario. En la práctica, teniendo en cuenta el déficit financiero por el que pasan las Universidades públicas, ese "al menos" 2% será "únicamente" el 2%. Que a Bienestar Universitario no se le financie como se debe en la práctica lo convierte en una lotería en la que hay que mostrar estar en una situación económica de veras difícil para poder hacer parte de algún programa. ¿Por qué generar fondos de permanencia independientes de las Instituciones Universitarias? ¿Por qué no inyectar capital directamente en la Universidad? El Bienestar Universitario en las Universidades Públicas del país no se puede seguir tomando como un elemento administrativo no integrado a las necesidades de la población en general. Se requiere de una reivindicación política que eleve el Bienestar Universitario a la categoría de derecho adquirido al firmar matrícula.

Conclusión

Se puede pensar que el problema es el financiamiento "y ya". Yo lo pondría como que el problema es la concepción que se tiene de educación superior y el lugar que se le da en la Nación. Especialmente a la Universidad. De ahí deriva su relación con el Estado, la sociedad y el sector productivo. En últimas, de lo primero, de esas relaciones, deriva el financiamiento.

El sistema de educación superior, y en general todo el sistema educativo en Colombia, requiere con urgencia una Reforma. Sin embargo, dicha reforma debe ser construida con todos los protagonistas y debe ser pensada como un proyecto de largo aliento. Traigo a cuento la imagen del profesor Marco Raúl Mejía Jiménez para hablar de la interacción de la educación con su entorno: un caleidoscopio. Hay muchísimos elementos que interactúan entre sí. Nuestro deber es buscar la manera en que dicha interacción se dé de la manera más armónica posible.

Leí la Reforma y no estoy de acuerdo con ella.

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