13 de marzo de 2011

Perspectivas de narración

Manu,
hago una corta aparición para contarle que todo va bien. Desde que me fui de la ciudad me he puesto a escribir juicioso. En esas, y he ahí el motivo de este correo, me puse pensar en las variedad de formas que puede tomar la narración. Son muchas las posibilidades a la hora de definir la forma de las descripciones. La perspectiva y la manera de narrar. Pensando en una serie de ejemplos, me ponía a pensar en el amor, en los cuentos y en la mala poesía. Siempre con la misma característica: una narración subjetiva que, o es alegre si el protagonista se está tirando a la chica, o triste si es otro el que le hace la vuelta. Reflexionando sobre eso, se me ocurrió que uno podría hacer el intento de contar el otro lado de la historia. Sí, ella se va, y con otro, pero se va a ser feliz. Por qué no contar esa idea? No ponerse en los zapatos de la tristeza del perdedor, sino, desde ahí, saltar a contar la historia que tuvo final feliz. Salvar esa figura de el otro, tan maltratada por la literatura de despecho. Tal vez así uno vea esa historia de amor, esa que si se la contara un amigo, uno sonreiría.

Qué le parece? Muy largo el carretazo? En todo caso, espero que sea entendible. Sabe? Pienso esto podría servir para eliminar los atisbos de rencor y odio. Incluso, en el mejor de los casos, los de tristeza. Poder entender el curso de las cosas. No romper lazos. Usted sabe, manu, muchas veces el perdedor y el ganador se conocen.

Me despido por ahora. Espero que todo (en serio, todo), esté muy bien.

Lo abrazo fuerte.

Saludos a Paola.
(muy terrible si le confieso que en algunas ocasiones aún pienso en ella?)

1 comentario:

  1. Ésta me gustó mucho también, muy bacana.

    Yo casi siempre trato de ver la historia desde las dos perspectivas. Cuando pierdo, me acuerdo de las veces que he estado en el otro lado y ienso: no debo darle más trascendencia de la que tiene,esta es la otra cara de la moneda. Otro día me voy a ganar algo mejor.

    ResponderEliminar

Ven por La Ventana