21 de marzo de 2011

Anochecer de final de semana

This room may be a bakery. Thought you'd like to know.

A lado y lado de la avenida había carros parqueados. Narcotoyotas, carros de vacas sagradas, camionetas y otras clases de carros de finura levantada.
-Gente tan lámpara, más hipócritas para dónde?, -pensó mientras caminaba hacia el occidente-. Siempre pensaba lo mismo cuando caminaba por esa calle a esa hora de los domingos.

Cuando llegó al parque dos tipos que estaban ahí se le quedaron mirando desde lejos. Para cuando estaban cerca, uno de los desconocidos le hizo un gesto de saludo. Devolvió el gesto un poco consternado. Encontrarse gente que había olvidado era usual. Algunas veces jugaba a contar cuántas veces le pasaba en un mes, y así comparar temporadas. Se sentó a encender el cigarrillo. Primer fósforo, ventisca. Segundo fósforo, otra ventisca. Tercer fósforo, la cabeza se desprendió y cae encima de la chaqueta impermeable.
-Jueputa, -dice entre dientes.

Cerca de ahí, en el pasamanos, el muchacho que lo había reconocido miraba hacia donde estaba él.
-Socio, necesita encendedor?,- preguntó tras un intento de chiflido.
-Todo bien, gracias, -musitó mientras caminaba hacia el pasamanos.
Tras usar el encendedor escuchó cómo su cara le era conocida de la Universidad. Y que bueno, que sí, que chévere si coincidimos por allá. Que sí, todo bien, nos estamos pillando, vemos.

Asquerosa contraprestación. Una conversación ligera sólo por no tener un encendedor consigo. Cuando se detuvo en la esquina rió como quien de repente encuentra gracia en un chiste que alguna vez escuchó. Como esa, todas sus relaciones comenzaban por pura necesidad.

Cuando comenzó a caminar hacia el oriente las luces de la calle iluminaban las filas de carros. Algunos con las estacionarias, porque obviamente eso hace que no estén parqueados. La imagen parecía caricatura: carro, carro, poste, carro, señal de no parquear, carro, carro, señal de no parquear, poste de luz, carro, poste de luz, señal de no parquear. Y así, a lado y lado de la avenida. Algún día iba a pasar con una llave y le iba a hacer dibujitos a esas camionetas. Pero no era el momento. Había mucha gente. La iglesia estaba llenísima.

2 comentarios:

  1. Es verdad! ejemplo de la vida real 1: La necesidad de que le expliquen lógica II jajajaja.

    ResponderEliminar

Ven por La Ventana