12 de febrero de 2011

Implícito

Mientras caminaba hacia el baño sintió el aroma de las flores del pasillo.

Mientras se lavaba la cara pensó en las razones que lo habían llevado a cada tanto llevar flores a su mamá.

Mientras se echaba el jabón se preguntaba porque nunca le había dicho a su mamá que las flores eran para ella, en vez de lo que le decía usualmente: que eran para la casa.

Mientras se frotaba las manos pensaba en esa conversación tan dura en un aniversario de la muerte de su tía.

Mientras dejaba caer agua sobre sus manos recordaba cómo en esa ocasión ella le decía que para qué uno quería que lo enterraran, que viera a su hermana, tan olvidada en ese lote, siendo solo recordada para que las hijas de vez en cuando le lleven algunas flores.

Mientras se secaba las manos pensaba en la conclusión final de su madre: que la incineren, y que si le van a llevar flores que lo hagan cuando está viva. Si no, es consuelo de tontos. Si no, no se siente con amor.

2 comentarios:

  1. Mientras leía esto, recordé todo el tiempo que dejé pasar para conocer a una persona, hasta que se hizo irremediablemente tarde.

    Aaay, me encanta tu blog, siempre lo leo. A estas alturas, ya debo ser algo así como fan. jajaja.

    ResponderEliminar
  2. Hola,
    te cuento que para estas alturas no pasa desapercibido el hecho de que tus visitas son constantes. Alegra mucho, saludos :)

    ResponderEliminar

Ven por La Ventana