7 de julio de 2010

Reseña: 3er Congreso Iberoamericano de Cultura Medellín 2010

Columna publicada en el portal Blog. Para ver dicha entrada, clic acá.

Mientras en Bogotá se cantaba con Rock al Parque, en Medellín, entre el 1º y el 4º de julio se realizó el
3er Congreso Iberoamericano de Cultura. Dicho evento, de talla internacional, contó con la participación de varios intelectuales, escritores, artistas y músicos del mundo iberoamericano. El arte fue la moneda de cambio durante 4 días en Medellín, capital de la montaña.


Para los eventos a puerta cerrada (como conferencias, plenarias, paneles, mesas de trabajo) se necesitaba previa inscripción, pero para el público en general, los conciertos y actividades al aire libre, no tuvieron ningún costo. Por esto, lugares emblemáticos de la capital antioqueña se adecuaron para celebrar el evento con todas las de la ley. Las vías aledañas a la plaza de las Luces, se adecuaron para recibir a dos conciertos. El primero, inaugural, fue con Jorge Drexler, Silvio Rodríguez y León Gieco.

En este primer concierto hubo varios sucesos desafortunados que torpedearon el evento. Fallas técnicas en el sonido que parecían premeditadas empañaron la presentación de Silvio Rodríguez. Él, que fue el segundo artista de tres, no tuvo pantallas encendidas, el volumen estuvo mínimo, y las luces no fueron usadas con todo su potencial. Esto y que la presentación de Drexler -primera- y la de Gieco -última- no tuvieran los mismos problemas, sembró entre el público la duda de si las fallas habían sido intencionales. El debate puede estar abierto, no hay que olvidar que cuando se anunció la presencia de Rodríguez en el Congreso, incluso se hicieron grupos que pedían que se cancelara la presentación, ya que la consideraban una apología al comunismo y al régimen cubano. Otro elemento que sería bueno tener en cuenta es que los periódicos El Colombiano -abiertamente de derecha, tanto que Andrés Felipe Arias escribe ocasionalmente para ellos- y El Tiempo, diario oficialista, patrocinaron el evento. No señalo a nadie, sólo resalto quiénes patrocinan un evento, las ampollas políticas que dicho evento levantó, y las fallas técnicas que atentaron contra el desarrollo del susodicho evento. Aun así, Rodríguez, consciente de las fallas de sonido -a pesar de que los técnicos de tarima parecían sordos-, continuó con su presentación cerca de una hora y media.

Cerca al parque Explora se hizo otra tarima para otro de los conciertos. En este caso era de músicas populares y con un ambiente de rumba increíble. Los Van Van, orquesta cubana de salsa, fue la talla internacional que prendió la fiesta hasta pasada la media noche. Alfredo Gutiérrez, fue la cuota nacional de ese concierto. El último concierto masivo, el de cierre, contó con la participación de Zoé, Rosario, Aterciopelados y Fito Páez. Este último, aunque salió a escena hacia las 00:50hrs, brindó a Medellín un concierto memorable de casi dos horas. Cabe resaltar que este concierto tuvo por escenario el mismo del concierto de Drexler y compañía, y en esta ocasión contó con pantallas en escenario y laterales y el sonido fue impecable. Absolutamente distinto de la presentación del primer día.

Debo decir que la organización de los eventos fue muy, muy buena. Los filtros resultaron mucho más rápidos que lo que uno vería en Bogotá, y el público se portó de una manera serena y respetuosa. Me quedé con la impresión, aunque ninguna fuente oficial la confirmó, de que la policía en Medellín, en los eventos, es laxa en lo que refiere al ingreso de sustancias psicoactivas. A diferencia de Bogotá -que hasta un cigarrillo o una sombrilla le quitan a uno-, sentí que la policía allá se centraba más en evitar el ingreso de alcohol y el de chapas u objetos contundentes. Independientemente de la lectura que se pueda dar de este hecho, debo decir que el comportamiento de los asistentes fue excepcional.

Medellín demostró porque se ha vuelto un centro cultural y artístico tan importante para el país. Justamente en esta semana se celebrará allí el Festival Internacional de Poesía, otro evento de talla internacional que cuenta con algunos de los mejores exponentes de la poesía actual. A pesar de que para nadie es ajeno el escenario de violencia que vive Medellín constantemente, se resalta como esta ciudad ha logrado marginalizarla y ofrecer propuestas y alternativas de vida distintas a su población.

2 comentarios:

  1. Yo no fui al concierto de Fito porque, después de mi atraco el sábado, preferí irme de Medellín el resto del fin de semana.
    Sin embargo, estoy súper en desacuerdo contigo en lo del concierto de Drexler, Silvio y Gieco (aunque no me quedé a oír a gieco)

    A mí me pareció que las fallas de sonido se presentaron fue cuando Drexler cantó. No se le oía nada a èl ni a los instrumentos. Y creo que la demora de 40 minutos par que empezara a cantar Silvio fue porque estaban arreglando ese daño.

    Silvio se oyó mucho mejor que Drexler, al menos desde donde estaba yo.

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  2. ¿Te pareció? A mí todo lo contrario. Yo sentí que hubo fallas durante el concierto de Drexler, pero no tan exageradas como en la presentación de Silvio. Es más, hubo un momento en que incluso la voz de Silvio no se escuchaba ni poquito. Yo estaba para la parte derecha público/izquierda tarima. La verdad, el concierto me dejó muy decepcionado, y cuando Gieco comenzó... ni una sola falla. Dejó las presentaciones de Rodríguez y Drexler como ensayos, pruebas de sonido y ya.

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