10 de marzo de 2010

El Día que Llovió Pa' Arriba (A Veinte Años de la Séptima Papeleta)

Columna publicada en el portal Blog. Para ver dicha entrada, clic acá.

Guillermo Velasco es un profesor que me dio clases en quinto de primaria. Un día, contándome de la Constitución de 1991, me dijo "antes del 91 llovía para abajo, después del 91 se puede hacer que llueva para arriba". Hoy, 11 de marzo de 2010, se cumple el vigésimo aniversario de la Séptima Papeleta, el día que llovió para arriba en Colombia.

A raíz de varios asesinatos (los de Galán, Jaramillo, Pizarro, entre otros) se generó un descontentó general entre la comunidad universitaria colombiana. A partir de una organización seria, incluyente, y la idea de un mejor país como bandera, se generó el movimiento de la Séptima Papeleta. Dicho movimiento fue gestado enteramente en las universidades públicas y privadas de Colombia. Sus directrices fueron dadas desde la academia, con intereses en generar un cambio político real en aras de conseguir la anhelada paz (tan anhelada ayer como lo es hoy). Colombia es un país sin memoria, por eso, tal vez, la gente hoy en día no entiende el por qué es tan importante celebrar esta fecha.

En las elecciones de 1990, el movimiento estudiantil logró lo imposible: hacer incluir en las votaciones una séptima papeleta (había seis normales) para que fuera contada extraoficialmente. La convocatoria logró que más de dos millones de personas votaran a favor de una Asamblea Constituyente para renovar la ya caduca constitución de 1886. La convocatoria fue tan grande que el gobierno aceptó la necesidad de que la Organización Electoral contara la papeleta y aceptara la convocatoria popular a una Asamblea Constituyente. El resto es historia.

Ese día, con esa Asamblea nacida de tan excelente organización, se comprobó que ante la organización popular y ante el diálogo político, son pocos los obstáculos imposibles. Es muy duro ver como hoy, veinte años después, el movimiento estudiantil colombiano está más desfragmentado que nunca. Con una cantidad, que cada día crece, increíble de grupos coyunturales que ni siquiera saben a dónde van. Colombia necesita hacer memoria histórica, recordar que sólo la educación puede mejorar las condiciones de vida de un pueblo hambriento e inculto como el nuestro.

Por lo anterior, y ante el hecho de que estamos a horas de las elecciones legislativas de este año, me permito hacer un llamado a la memoria, a la sensatez y la necesidad del diálogo. No podemos vender nuestro voto, no podemos permitir que la corrupción se mantenga en las altas esferas del poder. Necesitamos con urgencia entender que sólo la educación va a sacar a este país de la olla en la que está, entender que no ganaremos más con polarizaciones.

Eduquemos nuestro voto, eduquemos el ser político que llevamos dentro. Entendamos que un voto no es un voto y ya, un voto hace parte de la voluntad popular, un voto puede llegar a hacer la diferencia. No permitamos que partidos como PIN (que ni siquiera se preocupan por esconder sus vergonzosos nexos con los paramilitares) lleguen a ser la fuerza política de la próxima legislatura. Eso sería una verguenza. Sería una tristeza que un país que tuvo el 30% de su congreso en manos paramilitares, le volviera a entregar el poder político en bandeja de plata, a la sangrienta motosierra paramilitar. Yo, como cuña personal, sinceramente opino que hay que ser o muy mala clase, o muy desinformado, o muy ingenuo, para votar por un partido como PIN y pensar que se le está haciendo un bien a Colombia.

Desde la Constitución del 91 el pueblo tiene la facultad de hacer llover para arriba: en él, y sólo en él, reside la soberanía de Colombia. Sólo el pueblo es dueño de su destino. Pero en vez de eso, en los últimos años lo único que ha pasado es que se incrementaron los baños de sangre, la verguenza nacional y el pudor de saber que los que están en el poder son más ladrones, más crápulas y más corruptos que lo que uno estaría dispuesto a creer.

No den el voto al que dio lechona y llevó el cuarteto vallenato, voten por candidatos que entiendan que la educación es la salida, no el fusil. No hay que olvidar que nada nos va a detener cuando la gente se pare.

Cuña: Los invito a todos a meterse a Dosis de Personalidad para que graben sus videos pidiendo que los dejen sanos. No lo olviden, la cita es el viernes 26 de marzo en la plazoleta del Carulla de la 85 con 15 a las 18hrs.

1 comentario:

  1. "Colombia es un país sin memoria, por eso, tal vez, la gente hoy en día no entiende el por qué es tan importante celebrar esta fecha" (L)
    Escribiré algo sobre eso. Sólo que no será explicito. Me ha inspirado.

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