18 de marzo de 2010

Echa Tu Cuento: Yo fui Jurado de Votación

Columna publicada en el portal Blog, para ver dicha entrada, clic acá.

No creí que fuera posible: no pensé que PIN fuera capaz de ganar de la forma en que lo hizo. Mucho menos esperé que lo hiciera en algunos sectores de Bogotá. Tampoco pensé que la distancia Noemí - Arias fuera tan pequeña. En ambos casos, evidentemente, me equivoqué. Yo fui jurado de votación en las elecciones 2010, las elecciones que permitieron al paramilitarismo entronarse nuevamente en Colombia.

La citación a ser jurado es una que aparece en la página de la registraduria. La madrugada para ir al sitio es fastidiosa. Hacer el curso previo es toda una experiencia, y estar ya en la práctica requiere más atención de la que uno pensaría. En estas elecciones me tocó en un puesto de votación en un colegio de Bogotá. No considero necesario decir el nombre, así que lo omito. Sinceramente pensé que iba a ver con mis propios ojos como el Partido Verde se consolidaba como fuerza política. De hecho fue así, pero no gracias a mi mesa.

Desde fue un principio fue evidente lo godo de la mesa. Los hombres y mujeres, más que todo, hombres, que iban a votar eran ya bastante mayores. Llegaban y decían deme el tarjetón para la consulta conservadora, sin más. Cuando preguntaba si quería otro tarjetón (particularmente el de parlamento andino) se cruzaban de brazos y decían que sí a regañadientes. Esa ignorancia, de no saber votar o por quién se vota, se reflejó en los resultados: más de un millón de votos nulos, ¿si eso no demuestra el fracaso de la democracia en Colombia, qué sí lo haría?

La gente está tan mal acostumbrada a los procesos de participación en Colombia, que, literalmente, llenaban el tarjetón al frente de los jurados, tampoco se molestaban en doblar el voto, ni mucho menos en votar bien. Que Colombia tenga más de un millón de votos anulados para senado, demuestra una pereza de pensar, de saber participar, de saber votar. La verdad, si la ignorancia nos atropella tanto en la ciudad, no quiero imaginarme cómo se darán las votaciones en los campos, donde el analfabetismo, el populismo y la corrupción son el pan de cada día.

Mientras se estaba haciendo el conteo, comenzó a ser evidente cómo la distancia Arias - Noemí iba a ser pequeña. El partido verde iba poniendo renglones y Mockus estaba a la cabeza, eso no era sorpresa. PIN uno, PIN dos, PIN tres... eso sí fue una sorpresa. Contar votos de PIN, un partido paramilitar, corrupto y ladrón, acá en Bogotá, fue la sorpresa más desagradable por la que he pasado. No siendo suficiente con eso, hubo una suerte de extraño júbilo entre los testigos electorales que me hizo verlos como lo que eran: el siguiente paso a la lechona, la intervención política descarada. Tuve la mala fortuna de contar varios de los votos y cuando terminamos y me volteo a mirar el espectáculo, lo único que pude pensar fue, en palabras de César Augusto Londoño, 'país de mierda'.

Es que eso es lo único que uno puede pensar al ver de primera mano cómo el sistema electoral es verdaderamente. La discusión democrática de este año se convirtió en la discusión de cuando iba a ser la hecatombe, y cuándo iba a pasar el referendo. Mientras tanto la gente nunca supo cómo votar, no supo para qué lo hacía ni para que instancias. Esta es Colombia. Un país que no recuerda su propia historia reciente. Un país que es tan cínico como para convertir al PIN en la cuarta fuerza política del país. ¿Qué tan triste eso? No siendo suficiente con eso, AIS pasó como si nada para la mayoría de los colombianos. Aun así fueron a votar por Arias y su fanatismo de religioso de iglesia de barrio. Pero acá estamos contentos, aun y si sabemos que Colombia es pasión y muerte.

Cuña: Se vino Dosis de Personalidad 2010 - Déjenme Sano. Acá el video de invitación. No lo olviden, marzo 26, plazoleta del Carulla de la 85 con 15.

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