7 de febrero de 2010

Prohibido Enfermarse

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E
n el marco de la Emergencia de Salud decretada por el gobierno, se impulsó la creación de unos decretos de emergencia que crearán una reforma al sistema de salud colombiano. No es un secreto el hecho de que los decretos son tremendamente dañinos para el ciudadano del común. Por eso mismo se convocó una marcha para el sábado seis de febrero. A la cita llegaron sindicatos, estudiantes, profesionales de la salud, usuarios y otros grupos representativos.

En Bogotá la marcha tuvo dos puntos de encuentro: el parque nacional y la 72 con 7ª. En los dos lugares se congregó un gran número de personas. La marcha estuvo concurrida. Los profesionales de la salud no solo participaron como gremio, sino que también formularon un comunicado colectivo que expresa todas las inconformidades, de usuarios y profesionales, frente a los decretos. El ambiente, con papayera y tambores, fue bastante festivo. En ningún momento hubo roces con la policía. Una vez en la plaza de Bolívar se hizo una recapitulación de los problemas que traen los decretos y se convocó a una nueva manifestación (el 18 de febrero).
En la marcha se pudo evidenciar la gravedad de los decretos: ayer marchó todo el mundo. Marcharon organizaciones de usuarios, pacientes, enfermos, personas en sillas de ruedas. Marchó el estrato cinco al lado del estrato dos. El hecho de que los asistentes fueran tan variados demostró que la realidad de la salud en Colombia es dramática: estamos llegando a un punto en que la salud, lejos de considerarse un derecho universal, se vuelve una mercancía atada estrechamente a los valores de 'inversión-ganancia'. Uno ya no es un enfermo: es un número en un fondo económico que tiene como finalidad última mantener una rentabilidad fiscal.
Independientemente de la posición política que se tenga, o del escalón que se ocupe en la pirámide económica de nuestro país, cualquier persona en cualquier lugar se puede enfermar. Este punto es el que todos los colombianos en este momento tienen que entender: cualquiera puede ser afectado por estos decretos. Estas medidas no apuntan a un grupo específico -ni pobres ni ricos-, sino a todos los ciudadanos de este estado.
Esta crisis en el sistema de salud se veía venir. Lo más acertados críticos previeron una posible hecatombe económica en el sistema de salud, cuando se aprobó la ley 100 del '93. Dicha ley creó los regímenes de salud actuales y comenzó a generar la EPS y la IPS como los instrumentos a través de los cuales se lograba generar una mayor cobertura. Los críticos anticiparon que esa ley iba a enterrar el sistema de salud colombiano y a la larga se iba a volver la primera estocada de un ya enfermo sistema. Un sistema que ha tenido escándalos de corrupción desde que se inició. Posiblemente alguien pensará "Que dé la cara el que apoyó la ley 100, que muestre cuál fue el tal avance...'. Sí, podríamos preguntarle al presidente, dado que él, cuando era senador, fue el impulsor de esa ley.
Pero como Colombia tiene memoria de pollo posiblemente se deben de acordar y aun así no les debe importar.
Si tienen algún lunar como raro, o algún bulto extraño, una tos persistente o algo similar, vayan y háganse revisar. Háganlo antes de que entren a funcionar los decretos, porque después de eso enfermarse será algo que el pueblo no se podrá permitir.
Los invito a unirse a este grupo. Todos en contra de los decretos de emergencia.

1 comentario:

  1. Y eso no es nada. Pero uno podría decir que Colombia se lo merece, por haber elegido como presidente a una joyita que, entre otras lindezas, fue ponente de la ley 100 del 93.

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