1 de noviembre de 2009

Uno Más en la Fila

-¿Esta fila para qué es?
-No se haga el tonto.
-¡¿Hay fila?! ¡¿Para esto hay fila?!
-¿Usted qué trajo?
-¡¿Había que traer algo, luego?!
-Claro, ¿no sabía?
-No, no tenía ni idea.
-Qué mal por usted, no pierda el tiempo.
-¿Ustedes qué trajeron luego?
-Yo traje dos pulmones y un riñón.
-Yo traje muchas flores, algo de chocolate. Lo compré viniendo.
-No puede ser, no puede ser... Es verdad, había que traer algo... ¿Y ellos, los de allá, qué trajeron?
-Subjetividad, muchacho, ellos traen subjetividad. Ellos, cada uno de ellos la quiere de una manera 'única, especial y hermosa'.
-Cada uno de esos muchachos es súper especial, todos y cada uno (con tono de sarcasmo).
(Risa grupal viendo al muchacho sin ofrenda/regalo)
-Esa también era mi idea... ¡Pero cuando yo lo digo sí es verdad!
-Ridículo... todos son así.
-Y entonces, ¿qué le va a dar?
-No sé, no estoy preparado.
-Entonces sálgase de la fila, estorba. Guarde silencio en una esquina.
-¡No! Ya conseguiré algo, me molesta la fila, pero aun no me salgo de ella.
-Allá usted, no le va a ir bien.

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