17 de octubre de 2009

¿Qué pasó en la Nacional el Viernes?

Observación: Esta columna, como también esta, fueron fusionadas para hacerlas un sólo artículo para el portal Blog de la casa de Publicaciones Semana. Para ver dicha entrada, refiérase acá.

Dada la crisis del sistema de universidades públicas del país, mencionada en la entrada anterior, ayer se presentaron una serie de sucesos en la Universidad Nacional, sede Bogotá, que vale la pena mencionar.

Lo cierto es esto:

El rector de la universidad, Moisés Wasserman, cuando pretendía dirigirse en su camioneta a la rectoría, después de asistir, al parecer, a un evento en Química, fue bloqueado por numerosos estudiantes. Dichos estudiantes exigían su presencia en el auditorio León de Greiff para llevar a cabo una discusión frente al problema de Financiamiento. Al parecer la discusión no se dio, ya que según el rector no había garantías suficientes para el diálogo. El bloqueo del automóvil del rector -que fue calificado desde el gobierno y la rectoría como un secuestro- duró entre cuatro y cinco horas y media.

Finalmente a través del diálogo y de la mediación de profesores, decanos y la Defensoría del Pueblo el rector pudo dirigirse a la rectoría. Esta solución se dio bajo el compromiso de que el día lunes se hiciera una asamblea general (con la presencia del rector) para tratar el problema del financiamiento. Lo malo es que ahí no termina el suceso.

Si bien la Administración Distrital se opuso a la entrada de la Fuerza Pública a la Universidad, el presidente Uribe tomó la decisión de hacerlos entrar. Según él, la decisión fue tomada para terminar el episodio de retención del rector, pero esa historia no encaja muy bien. La verdad es que el ingreso de la Fuerza Pública se dio ya una vez el rector estuvo libre. De hecho, cuando se dio el ingreso el rector ya estaba en su oficina.

Durante el ingreso al parecer muchos estudiantes fueron arrestados. Hay versiones oficiales que hablan de 17 o 22 personas, mientras que otros testigos alegan que fueron muchos más. Por otra parte, por lo que se sabe, todos los retenidos de anoche, hoy ya están libres. Aun así, Uribe está empeñado en levantar cargos de secuestro a los estudiantes implicados. Faltará ver cómo termina ese asunto.

Realmente pienso que fue un error político lo que sucedió ayer con el rector de la UN. Es bien sabido que el rector no está entre los amores del estudiantado (ya que se considera cuota uribista), pero desde mi punto de vista él (el rector) en el problema del financiamiento ha dado la cara y ha obrado correctamente. Fue él quien escribió una columna para El Tiempo, y también ha sido él quien ha estado al frente de la batalla por el lado de las directivas de las Universidad Públicas. Pienso que en aras de hacer mucho no se hizo nada, y el estudiantado se dejó ganar por las pasiones y ocasionó un descontento generalizado de la sociedad civil, que cada vez más mira a la Universidad Nacional como un foco de subversión.

Por otro lado, sobre la intervención policial en la Universidad, sí hay mucho que decir. En primer lugar falta saber por qué Uribe ingresó a la Fuerza Estatal después del suceso. Me parece demasiado extraño que en cuatro horas de crisis no se haya hecho nada y que 15 minutos después de terminada la crisis, el Gobierno hubiera decidido dar luz verde al ingreso. Es una tragedia el hecho de que Uribe considere que la mejor forma de tratar con manifestaciones populares sea la violencia. La historia ha demostrado que el ingreso de la fuerza estatal a la Universidad Nacional siempre deja horrorosos resultados.

Fue un acto que se puede esperar de Uribe. Él siempre se ha mostrado reacio al diálogo con la Universidad Pública, y nunca ha negado su interés de hacer que la fuerza pública ingrese a la Universidad cuando ésta se encuentra en disturbios o semejantes. Lo de ayer prueba que Uribe no dudará en ingresar a la Universidad cuando lo crea conveniente. Con ese conveniente no me refiero a que una situación determinada lo justifique, al contrario, considero que ese conveniente
es más para él y su juego político que para nada más. La verdad es que la Fuerza Pública ayer ingresó innecesariamente porque el suceso con el rector ya había terminado. Lo que Uribe va a vender (y lo que el pueblo va a creer, y por eso Uribe gana) es que la intervención estatal se dio en aras de prevenir el secuestro del rector. Secuestro, no sobra decir, que iba a ser realizado por terroristas, guerrilleros y demás términos peyorativos que se usan para referirse al estudiante de la Universidad Nacional.

Considero que a grandes rasgos fue contraproducente lo que pasó ayer, dado que la posición de la sociedad civil colombiana ya está lo suficientemente viciada en lo que respecta a la Universidad Nacional. Lo que el estudiantado universitario necesita es el apoyo de la sociedad civil y que ésta quiera defender el sistema universitario estatal. Pero si dicha sociedad ve a la Universidad Pública como un nido de guerrilleros, terroristas y mamertos, la lucha ya está perdida. Al menos a largo plazo, inclusive consiguiendo el incremento presupuestal. Una Universidad del pueblo que sea odiada por el pueblo no tiene un gran porvenir que digamos.

La forma de dar la lucha hay que reformularla. Es una necesidad.

Notícula: Me parece excelente que la Universidad, en esta época de crisis, apoye la continuación de las actividades académicas, investigativas y de protesta (ver último comunicado). La lucha presupuestal es una necesidad que nadie niega. Los medios sí tienen que estar abiertos a discusión.

2 comentarios:

  1. No tengo mucho que decir..
    solo me queda indignacion
    gracias por este articulo d econtrainformacion

    Saludos desde la UdeNar

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  2. Hola Tomas
    Buen ejercicio periodístico. Diplomático. Pero hay más allá una voz lejana a las luchas de los movimientos estudiantiles universitarios. Lamentablemente el estigma es muy sentido y no se ayudan. Pero aquellos estudiantes que se organizan saben muy bien porque lo hace, en la historia saben a cuántos han desaparecido y asesinado y aún así su voz es defensa de un derecho de todos: la educación.
    Salud, saludos.

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